Hoy queremos contarles sobre los Fondos de Inversión Familiares. Pero para empezar, hay que ir al principio: ¿qué es un fondo de inversión?

Se trata de acuerdos de un grupo de inversores que aportan bienes o dinero a un esquema colectivo, cediendo el control diario y la propiedad directa de los activos correspondientes, de forma tal que la propiedad pase a ser gestionada por el operador del esquema (en general, un investment manager). Ahora bien, también podemos hablar “fondo de inversión offshore”, y en este caso nos referimos al esquema establecido en un centro financiero offshore (como por ejemplo, BVI, Caimán, Bermudas, etc).

Hasta aquí, definiciones. Pero también hay motivos. ¿Qué lleva a una persona o familia a pensar en un fondo de inversión?

Cuidados familiares

Muchas familias tienen activos cada vez más móviles. Es decir: con base en distintas jurisdicciones, con variedad de leyes encima de ellos, con regulaciones variadas. Ingresos que fluctúan en cuanto a cantidad, pero también en cuanto a fuentes y orígenes. Los fondos de inversión permiten, a estos grupos, asegurar un marco independiente y profesional en que los bienes familiares puedan ser agrupados, salvaguardados y los ingresos individuales de los miembros de la familia puedan ser adaptados a sus necesidades.

Algunos objetivos habituales de quienes estructuran un fondo familiar:

  • proteger la continuidad del negocio familiar
  • ayudar a la gobernanza familiar
  • sostener un rendimiento razonable sobre el capital
  • evitar gastos excesivos
  • optimizar la carga fiscal
  • mantener el patrimonio bajo una estructura segura
  • ampliar la seguridad personal en casos de familias que residen en países de alto riesgo

Cuando se estructura un fondo familiar, un gestor de inversiones nombrado por la familia se encarga de las decisiones de inversión cotidianas; un administrador calcula los valores de los activos netos; y un auditor independiente verifica los registros financieros y los métodos de contabilidad. Todo esto no es burocrático: implica un trabajo profesional y garantiza el acceso a las mejores prácticas de la industria y al cumplimiento de las normativas locales e internacionales.

¿Afuera es mejor?

Establecer un fondo de inversión en una jurisdicción offshore tiene sus beneficios. Estos sitios permiten mayor flexibilidad a la hora de establecer las estrategias y objetivos de inversión (dicho de otro modo, hay menos regulaciones); los gobiernos de los centros offshore suelen reconocer al sector privado y regula con la intención de mantenerlo; las sedes offshore tienen además experiencia en fondos y cuentan con estudios jurídicos especializados, administradores, custodios y firmas contables o de auditoría que conocen el tema; son seguras desde el punto de vista financiero y de la propiedad privada; y encima cuentan con ciertas ventajas fiscales.

Hay fondos (tanto offshore como onshore) abiertos –los inversores pueden exigir el rescate de sus acciones a intervalos regulares y específicos– y cerrados –sin derecho al rescate, suelen utilizarse en proyectos inmobiliarios o emprendimientos de inversión–, y hay, por supuesto, muchas variables a la hora de estructurar un fondo de inversión. Hay diferentes lugares de establecimiento y eso involucra una decisión importante (como también si conviene hacerlo en un domicilio local o en una ubicación offshore).

Pero hay algo fundamental, que es igual para todas las personas o familias que piensan en la protección patrimonial: la cuestión de fondo es cómo protegerse.

Por ese motivo, desde siempre en UNTITLED brindamos servicios con respecto a fondos de inversión offshore, y hace unos años creamos UNTITLED Funds Services, donde trabajamos con fondos que cuenten con un componente latinoamericano.