
Uruguay sigue siendo una de las jurisdicciones más relevantes para las familias latinoamericanas que evalúan un cambio de residencia fiscal. Y a partir de 2026, las condiciones para acceder a uno de sus beneficios más importantes acaban de actualizarse.
Qué es el Tax Holiday
El régimen de Tax Holiday permite que quienes obtengan la residencia fiscal en Uruguay opten por tributar únicamente sobre rentas de fuente uruguaya durante el año del cambio y los diez ejercicios fiscales siguientes. En la práctica, esto significa no pagar impuestos sobre rendimientos de capital generados en el exterior, como intereses o dividendos de inversiones internacionales, ni estar obligado a declararlos.
Qué cambió en 2026
En septiembre de 2025 se reformaron las condiciones de acceso. Quienes configuren su residencia fiscal a partir del 1 de enero de 2026 deberán cumplir al menos uno de estos requisitos para acceder al beneficio:
- Inversión en inmuebles urbanos por más de USD 2.000.000.
- Capitalización de fondos de inversión por más de USD 100.000, destinados a financiar proyectos productivos o actividades de investigación e innovación.
Es importante aclarar que se mantiene como otra opción el requisito de permanecer más de 183 días en el año civil. Se admiten ausencias esporádicas de hasta 30 días corridos.
Para inmuebles ubicados en departamentos sin costa sobre el Río de la Plata ni sobre el Atlántico, el costo fiscal se computa incrementado en un 100%. En todos los casos, son computables las inversiones realizadas a partir del 1 de septiembre de 2025.
Quienes ya tenían residencia fiscal antes de la reforma y optaron por algunos de los beneficios fiscales previos a la reforma, mantienen sus condiciones por el plazo original, sin necesidad de hacer inversiones adicionales.
Para acceder, la persona no puede haber sido residente fiscal uruguaya en los dos ejercicios inmediatamente anteriores ni haber usado antes el tax holiday.
Qué pasa una vez finalizado el Tax Holiday
Al vencimiento del período, el contribuyente puede optar entre tres alternativas. La primera implica tributar IRPF al 6% durante cinco ejercicios fiscales adicionales, condicionada a una inversión inmobiliaria superior a USD 1.000.000 o a la capitalización anual de fondos por más de USD 100.000. La segunda permite pagar un monto fijo anual de USD 300.000 por hasta veinte ejercicios fiscales, reducible a USD 200.000 bajo ciertas condiciones de presencia física o inversión empresarial. Como tercer opción, está el régimen general, que tributa IRPF al 12% sobre las rentas gravadas, sin inversión adicional.
Por qué importa planificarlo con anticipación
El Tax Holiday es una herramienta concreta, pero su aprovechamiento depende de que la estructura y el momento del cambio de residencia estén bien definidos. Las decisiones tomadas sin una visión integral del patrimonio pueden limitar el acceso al beneficio o generar consecuencias impositivas no previstas en el país de origen.
Para mayor detalle sobre los requisitos, condiciones y efectos del régimen, podés descargar el documento completo a continuación.
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